Desplazamiento de trabajadores en Bélgica

Trabajar temporalmente en el extranjero sin tener que cotizar a la Seguridad Social

line02_verticalEl desplazamiento de trabajadores implica que los trabajadores por cuenta ajena o autónoma que estén dados de alta en la Seguridad Social de su país de origen pueden trabajar temporalmente en el extranjero sin tener que cotizar a la Seguridad Social en dicho país. Estas cotizaciones las paga el empresario en el país donde esté registrado el domicilio social de la empresa. Los autónomos desplazados pagan ellos mismos sus cotizaciones a la Seguridad Social en el país donde estén dados de alta como tales. Cuadro resumen de los trámites y documentación necesaria:

Trabajador desplazado

  • Certificado A1 para trabajadores desplazados
  • Justificante de la declaración LIMOSA
  • Carné de identidad o pasaporte
  • Tarjeta sanitaria europea

Trabajador autónomo desplazado

  • Certificado A1 para trabajadores desplazados
  • Justificante de la declaración LIMOSA
  • Carné de identidad o pasaporte
  • Tarjeta sanitaria europea
  • Número de Identificación Fiscal europeo a efectos del IVA intracomunitario (NIFIVA)
Certificado A1 para trabajadores desplazados

El certificado A1 es un documento expedido por una agencia de la Seguridad Social del país donde esté constituida la empresa para la que trabaja, o en el que esté dado de alta el autónomo. Todo trabajador por cuenta ajena o autónomo desplazado a Bélgica debe estar obligatoriamente en posesión de un certificado A1. Se trata de un documento europeo que certifica que el trabajador está al corriente en el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social. Por tanto, debe llevarlo siempre consigo.

Declaración LIMOSA

La declaración LIMOSA es obligatoria en Bélgica: cualquier actividad realizada por trabajadores extranjeros, ya sea por cuenta propia o ajena, y en la forma que sea, debe declararse ante las autoridades belgas. Toda empresa extranjera que envíe a trabajadores desplazados a Bélgica debe presentar, antes de que éstos comiencen su actividad en Bélgica, la declaración LIMOSA. Esta declaración puede hacerla a través de la página web: www.limosa.be. El empresario está obligado a entregar un justificante de la misma al trabajador, quien deberá llevarlo consigo en todo momento y presentarlo en la empresa de destino belga. Si durante una inspección no presentara dicho justificante, la empresa de destino en Bélgica o su cliente belga deberá notificarlo a las autoridades belgas.

Excepciones: algunos trabajadores están exentos de la obligación de presentar la declaración LIMOSA: transportistas, artistas del espectáculo, ejecutivos en viaje de negocios…

Tarjeta sanitaria europea

La tarjeta sanitaria europea (TSE) solo puede utilizarse para estancias temporales en el extranjero. El motivo de la estancia (vacaciones, estudios, trabajo…) es irrelevante. La tarjeta demuestra que el titular está al corriente del pago de la Seguridad Social. Si recibe atención médica, la TSE le da derecho a que los gastos le sean reintegrados por una mutua extranjera. La tarjeta es personal e intransferible y no puede utilizarse cuando el desplazamiento tenga la finalidad de recibir tratamiento médico específico en el extranjero.

Contrato y remuneración

Antes de trasladarse a Bélgica, el trabajador debe contar con un contrato de trabajo con la empresa o el empresario que lo envía. Dicho contrato debe cubrir todo el periodo del desplazamiento. El trabajador desplazado trabajará bajo la autoridad de la empresa por la que está contratado, que acordará los términos del desplazamiento con la empresa de destino. En Bélgica, el salario se calcula según el número de horas trabajadas en el caso de los obreros, y según una remuneración diaria fija en el caso de otros trabajadores. La cuantía exacta del salario viene determinada por el convenio colectivo laboral, que se aplica a todos los que trabajan en un sector determinado o en una empresa determinada. En el caso de que no exista un convenio colectivo en el sector o la empresa en la que trabaje, el trabajador deberá percibir al menos el salario mínimo al que cualquier ciudadano belga tiene derecho.

Impuestos

Todos los trabajadores desplazados están sujetos al impuesto sobre la renta. Si una persona se desplaza a Bélgica para trabajar menos de 183 días al año, debe tributar en el país donde esté establecida su empresa. Para desplazamientos de más de 183 días de trabajo en Bélgica, deberá pagar el impuesto sobre la renta en dicho país desde el primer día en el que comience su actividad en el mismo. El impuesto sobre la renta de los trabajadores desplazados se paga mensualmente en forma de una retención en origen practicada por la empresa. Por su parte, el trabajador es responsable de presentar una declaración de la renta anual. En resumen, si la persona desplazada trabaja más de 183 días en Bélgica, deberá presentar su declaración de impuestos en dicho país. Esta obligación se aplica tanto a los trabajadores desplazados por cuenta propia como por cuenta ajena.