José Antonio Sebastián llama a la cooperación europea para la integración completa del Corredor Atlántico
El pasado lunes, 22 de junio, la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo acogió un desayuno-debate con José Antonio Sebastián, comisionado del Gobierno de España para el Corredor Atlántico, que ofreció una ponencia sobre el desarrollo y la implantación del corredor en España, destacando sus principales retos para el futuro próximo.
El desayuno debate inició con la introducción del ponente por parte del presidente de la Cámara, Pablo López Álvarez. A continuación, Sebastián tomó la palabra y arrancó su intervención agradeciendo a la Cámara su “intensa” labor.
El Corredor Atlántico es uno de los nueve grandes corredores prioritarios de transporte incluidos en la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) de la Unión Europe, y tal y como explicó su comisionado, es el más desarrollado, habiendo doblado su extensión en los últimos diez años.
Una Europa interconectada
Más allá de lo ya ejecutado, las inversiones para continuar integrando el Corredor se han multiplicado por seis en intervenciones ya presupuestadas: en los próximos cinco años alcanzarán los 12 mil millones de euros.
En ese sentido, Sebastián analizó dos de las intervenciones más importantes del Corredor en España. La primera, la conexión Lisboa-Madrid, pasará en los próximos años de suponer un viaje de unas nueve horas en tren, con al menos dos transbordos obligatorios, a un pasaje directo en solo tres horas a principios de la década de 2030.
La segunda conexión, la línea Madrid-París, tardará algo más en llegar y dependerá en gran parte de la colaboración de las instituciones francesas. En ese sentido, Sebastián elogió la labor de coordinación por parte de la Comisión Europea para impulsar la integración completa del Corredor, y apeló a la colaboración transfronteriza para dar al proyecto la dimensión europea con la que fue concebido.
El evento finalizó con una extensa ronda de preguntas y respuestas en la que se trataron temas como el ancho de línea ibérico y su afección a las conexiones ferroviarias con Francia y Portugal o la movilidad militar ferroviaria.


